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Alojamiento en Salvador
En Salvador de Bahía existe una gran diversidad de posadas, hoteles o pousadas de mar. Algunos de estos alojamientos son lujosos hoteles, otros equipados con cocina y algunos albergues baratos y sencillos. Muchos de estos además ofrecen desayuno, media pensión o pensión completa.
Cada día se hacen más famosos los hoteles de las grandes cadenas hoteleras internacionales ofreciendo enormes hoteles con todo incluido y con todos los servicios que el turista pueda imaginar.
También siguen sobreviviendo pequeños hoteles, más económicos pero con un trato muy agradable que hace que la estancia sea muy agradable aunque sin tantos lujos, aunque eso sí, a un precio mucho más reducido que los grandes hoteles.
Las instalaciones de la mayoría de ellos es buena y moderna, cubriendo todas las necesidades como gimnasio, piscinas, hidromasajes…
Fiestas y conmemoraciones
Al pensar en fiestas y en Brasil, inmediatamente nos viene a la mente los Carnavales. El de Salvador está considerada como la mayor fiesta popular del mundo Existen tres formas de disfrutar del Carnaval de Salvador: hacerse socio de los grupos musicales, llamados Blocos carnavalescos, que son tirados por carrozas conocidas como Trio elétrico. Los socios están separados de la multitud por una cuerda que rodea el espacio para los socios.
Es buena idea alquilar uno de los numerosos palcos que están distribuidos por el recorrido del carnaval o bien asistir a la fiesta junto a la multitud, en la llamada pipoca, bailando detrás de los Trios eletricos, pero por fuera de la zona de socios que delimitada por una cuerda y guardias de seguridad. Las zonas de socios ocupan la mayoría del espacio cercano a las carrozas (de donde proviene la música en directo). Esta última es la forma más barata de asistir al carnaval, ya que es gratuita.
Pero aparte de los Carnavales existen otras muchas celebraciones que merecen ser conocidas y visitadas, al estar en la ciudad, como la procesión del Señor Buen Jesús de los Navegantes que se celebra el 1 de enero.
Varias embarcaciones de todos los tipos navegan por la Bahía de Todos los Santos llevando la imagen del Buen Jesús de la iglesia de la Concepción de la Playa hacia la capilla de la buena Virgen.
En el segundo jueves del mes de enero se lleva a cabo el Lavado de Bonfim. Esta es una enorme procesión, en la que los participantes visten trajes blancos, en homenage a Oxalá. La multitud parte de la iglesia de la Concepción de la Playa en dirección a la Iglesia de Bonfim, en lo alto de la Colina Sagrada, ubicada en el barrio del mismo nombre. Cada año aproximadamente 800 mil personas participan de la grandiosidad de este evento religioso.
Al llegar al final del cortejo, las bahianas con sus trajes típicos vuelcan las cuartinhas con agua de cheiro (un agua perfumada que se prepara específicamente para esta festividad) en el panteón de la iguesia y sobre las cabezas de los fieles. Esta es una festividad católica, mezclada con el candomblé, que viene convirtiéndose en una fiesta más profana que religiosa. Al final del lavado de las escaleras de la iglesia, comienza la parte más popular de esta festividad, con una gran comida que se sirve en tiedas de campañada con cerveza y otras bebidas y música reggae que se esparcen por todo el barrio de Bonfim.
La regata de Juan de las Botas ocurre entre los meses de enero y febrero.
El día 2 de febrero, los adeptos al candomblé, a la umbanda, al Africanismo y demás religiones afroamericanas festejan a la Reina del Mar, Iemanjá. La fiesta se realiza en el Río Rojo, donde centenares de personas depositan perfumes, flores y otras ofrendas en barcos que transportan estos regalos hacia alta mar.
En junio es también muy famosa la Fiesta de San Juan, que en la capital tiene el nombre de Arraiá da Capitá y se celebra en el Parque de Exposiciones, reuniendo a cantantes provenientes de varios estados de Brasil y del estado da Bahía. Se montan muchos puestos de comida y bebidas típicas.
El 2 de julio es la mayor festividad bahíana, cuando se festeja la Independencia de Bahía, que tienen en el Caboclo y la Cabocla como íconos de la participación popular en la defensa de lo que vendría a ser la nación brasileña contra el dominio portugués.
El 27 de septiembre es el día de San Cosme y San Damián. En este día los devotos cocinan caruru y regalan caramelos a los niños.
Del 29 de noviembre al 8 de diciembre se conmemora el día de Nuestra Señora de la Concepción. Se montan muchos puestos donde son servidos platos y bebidas típicos, al son de reggaes y sambas de los más diversos estilos.
Y desde hace años, el municipio de Salvador de Bahía organiza una gran fiesta para celebrar la llegada del Año Nuevo a lo largo de las playas del lugar con música, espectáculos, bandas en vivo, danzas y fuegos artificiales.
Por último, también acontecen movidas nocturnas tipo discotecas pero en la playa, especialmente los viernes y sábados en las playas céntricas.
Puntos de interés en Salvador
El casco histórico de Salvador de Bahía, abarca un gran período de la historia desde su época colonial hasta el siglo XVIII. La zona que se denomina la Ciudad Alta contiene bellos lugares turísticos como el Palacio Municipal: Es uno de los edificios más famosos de la ciudad.
El Palacio Río Branco. El Elevador Lacerda, con sus 74 metros de altura, que permite acceder a la Ciudad Baja. Los bellos claustros de la Iglesia de Nuestra Señora de la Misericordia, el Palacio Arquiepiscopal o el Fuerte de Santo Antônio Alem do Carmo del siglo XVII.
Mención especial requiere el barrio de Pelourinho. Es uno de los barrios más característicos y con más encanto de Salvador y fue declarado Patrimonio Histórico, Cultural y Artístico Nacional por la UNESCO y el IPHAN. Al principio de la fundación de Salvador de Bahía en el año 1549, fue un barrio residencial, pero luego cayó en decadencia convirtiéndose en un barrio marginalidad. A partir del año 1980, y a raíz del reconocimiento de la UNESCO como patrimonio histórico, el barrio volvió a resurgir y se transformó en un atrayente polo cultural y turístico.
Hay multitud de museos para visitar, destacando el Museo da Cidade que cuenta la historia de la ciudad, el Museo Tempostal con postales de Brasil y del mundo de los siglos XIX y XX. El Museo Abelardo Rodrigues, con imaginería religiosa o el Museo das Portas do Carmo con objetos de guerra del siglo XVII, entre muchos otros.
Entre las iglesias pueden visitarse, la de Nuestra Señora dos Rosario dos Prestos, la de Santo Antonio Alem Do Carmo o la del Santísimo Sacramento, entre otras.
En la llamada Ciudad Baja podemos encontrar la zona comercial y portuaria de la ciudad, con el Fuerte de San Marcelo, el Mercado Modelo que cuenta con locales de artesanía, bares y restaurantes o el Edificio de la Asociación Comercial, de principios del XIX.
Otro lugar de gran interés turístico es el Solar do Unhão: esta serie de casonas de estilo portuguesas eran la residencia de Pedro de Unhão Castelo Branco, en el siglo XVII. Alberga la iglesia de Nossa Senhora da Conceição, entre otros monumentos. En 1950 se restauró el edificio y se albergó aquí también al Museo de Arte Moderna de Bahía que alberga colecciones de artes plásticas del siglo XX en telas, esculturas y pinturas de artistas brasileros y el Parque de las Esculturas que es un espacio de arte en medio de la naturaleza.
En la zona más austral de la ciudad encontramos la zona conocida como Barra donde está el Puerto de Barra, y diversos fuertes como el Fuerte de Santo Antônio da Barra: fue el primero en ser construido para la defensa de la ciudad en el año 1583. En el fuerte también se construyó un faro que servía de guía a las embarcaciones y actualmente cuenta con un Museo Náutico. También pueden visitarse el Fuerte de San Diego y el de Santa María.
En esta zona puede visitarse la que se considera la iglesia más antigua de la ciudad, de 1535, la Iglesia y Abadía de Nossa Senhora da Graça:
En la península de Itapagipe comenzó la historia de Salvador. Esta región fue primero poblada por campesinos y pescadores y más tarde ya por las grandes industrias. En la península se pueden conocer la Boa Viagem, la Ribeira, Mirador de la Sagrada Familia, Solar Marback, la Iglesia de Nuestro Señora do Bonfim entre otras iglesias y monumentos.
Pero entre los sitios a visitar, por regla general al pensar en Brasil y en particular en Salvador el turista suele pensar en visitar bellas playas y tomar el sol. La ciudad posee más de 50 kilómetros de playas anchas con arenas limpias y un mar azul bastante cálido apto para un gran número de actividades al aire libre.
Las playas céntricas de la ciudad, y por lo tanto las más concurridas, son Pituba, Porto da Barra, Itapuan y Artistas. Suelen ser las playas con las aguas más cálidas y en todas se pueden encontrar servicio de bares, restaurantes, baños y vendedores ambulantes que ofrecen gran diversidad de productos.
Otras playas de Salvador muy populares son Amaralina, Rio Vermelho e Itapuã. Y las playas de la Península de Itapagipe, como la playa Cantagalo, Boa Viagem, Ribeira, Roma y Ponta de Humaitá.
Más alejadas del centro podemos encontrar las de São Tomé de Paripe, Itacaranha e Inema.
Sunset and the Atlantic Ocean
Abelardo Rodrigues Museum
Campo Grande Square
Gastronomía de Salvador
Salvador es una ciudad con muchas posibilidades gastronómicas. Se puede comer comida tradicional o acudir a multitud de restaurantes con comida internacional.
En toda la ciudad existen cientos de restaurantes muy diversos y exóticos. Una forma peculiar que posee Salvador es como en la mayoría de las ciudades de Brasil, es la “comida de venta al peso o por kilogramo”. Son los restaurantes tipo buffet donde uno se sirve la comida deseada y luego se pesa en una balanza. Estos suelen ser los lugares más baratos para comer.
Las zonas baratas para comer son por la Ciudad Baja y la Plaza Castro Alves, con restaurantes buenos y económicos. Los de precio más elevados se ubican en la zona de Pelourinho y sobre las distintas playas.
Salvador de Bahía tiene una gran particularidad en su gastronomía, ya que es ciento por ciento autóctona. La cocina tradicional del lugar se jacta por ser picante, muy elaborada y sabrosa por la cantidad de especies que se le añaden.
Los platos típicos son las moquecas (pescados y frutos de mar con leche de coco y aceite de dendê), la casquinha de Siri (cangrejo) y el acarejé (masa de chicharo rellena con camarones y se fríe en aceite de palma). Pero hay muchos otros, más de 50, como por ejemplo: Abará, Aberém, Arroz de auçá, Acaçá, Acarajé, Caruru, Sarapatel, Xinxim de galinha, Efó, Maniçoba, Zembê, Muganga, Sarrabulho de vaca, Mininico de carneiro, Carne de sol assada, Bobó, Feijão de leite, Siri mole, y Cabidela, y en cuanto a los dulces o postres puede nombrarse la Canjica, Pamonha Pé-de-moleque, Arroz doce, Munguzá, Beijú, Cuscuz, Aluá Baba-de-moça, Quindim, Cocada Bolinho de estudante y Lelê.
La gastronomía de Salvador proviene de una fusión de raíces. La primera surge con los habitantes del lugar que eran indígenas, los cuales machacaban mandioca y maíz y así fabricaban el “pirão”, que era como una pasta de harina con agua.
Más tarde con la llegada de los portugueses, se agregaron nuevos condimentos a la cocina local como bacalao, sardina, legumbres y dulces.
Luego los africanos negros trajeron aceites (como el dendê), pimienta y otras legumbres, fusionándose estas tres culturas distintas para el surgimiento de la cocina bahiana que hoy en día se pueden degustar en más de cincuenta platos típicos.
En el siglo XVI, los esclavos provenientes de África eran subastados en la zona del Mercado Modelo y vendidos así a las grandes residencias.
Las mujeres esclavas negras servían en la cocina y allí es donde ellas conocieron ingredientes como el arroz, el maíz, los frijoles, la carne de gallina, el azúcar, el ajo, el limón, la pimienta, entre otras especies y mezclaron estos ingredientes con los que ellas conocían del África como la banana, el maní, castañas y el jengibre.
Así comenzaron a fusionar todos estos ingredientes surgiendo nuevos platos exquisitos. Por aquel entonces nada se tiraba y todo se reutilizaba. El aceite que sobraba era mezclado con harina de mandioca y banana.La leche de coco era utilizada para condimentar todo tipo de comidas y con lo que sobraba se hacían dulces y mieles.
También había platos que preparaban las esclavas y que no eran del agrado de los señores feudales y que luego se les servían a los propios esclavos como la feijoada, el sarapatel y el mocotó, tan famosos hoy en día.
Son varios los lugares donde se comercializan estos platos típicos. Algunos son vendidos en puestos callejeros, otros en el Mercado de las Sete Portas, algunos en Ferias como la de São Joaquim y en los Mercadillos de Santa Bárbara y São Miguel.
También en las playas y en la zona del Pelourinho se encuentran vendedores ambulantes y restaurantes que venden las comidas típicas bahianas.
De compras en Salvador de Bahia
En la capital bahiana se pueden encontrar gran cantidad de tiendas, comercios y lugares para ir de compras. La ciudad se especializa prácticamente en artesanías realizadas con objetos y artículos locales.
En especial las tiendas donde venden artículos se localizan en las zonas de Mercado Modelo, Barrio Comer y el Pelourinho, en especial por la avenida 7 de Septiembre.
En Salvador también existen diversos centros comerciales con tiendas de todo tipo y muchos sitios donde comer.
Las artesanías en Salvador poseen su propia identidad proveniente de mezcla de razas y culturas. Se utilizan cerámicas, tejidos, caracoles marinos, arcilla, semillas, hilos, maderas, barros, cueros, etc. y muchos se intercalan con metales como oro, plata, latón, bronce y algunos con piedras preciosas.
Entre los artículos que ponen a la venta se pueden encontrar amuletos, cintas de Bonfin, tréboles e imágenes de índole religiosos y del candomblé (religión afro-brasileña).
También se comercializan pinturas e instrumentos musicales como paus de chuva, atabaques, berimbau y tambores, entre otros.
Salvador de Bahia, Brazil
A pesar de que la ciudad de Salvador desborda de alegría y diversión diurna, por las noches es más bien tranquila.
Son pocas las opciones nocturnas que posee la ciudad bahiana en cuanto a discotecas o clubes nocturnos. La movida nocturna es conocida como “movimento” y está compuesta por algunos bares, cafés con música en vivo y discotecas. Esta movida se encuentra en la zona del Pelourinho.
Otra zona donde se arma buena movida nocturna es sobre las playas, pero sólo viernes y sábados por la noche.
También existen otras opciones como lo son los cines, teatros, ir al ballet o a la orquesta sinfónica. En el Teatro Castro Alves, el Teatro Vila Velha y el Teatro Jorge Amado se presentan buenas obras locales.
Por último, las salidas nocturnas también están compuestas por una buena cena a la luz de las velas, frente al mar o con música en vivo.









